jueves, 7 de junio de 2007

Nos vamos de concert!

Esta noche las niñas tenemos un cita esperadísima con Malú.
Nos han invitado a ir a su concert ( porque sabéis que yo ni pagando..pero a cualquiera, soy asi de lerda) y sólo estoy esperando el momento en que todas nos pongamos a chillar como locas : " No te puedo creer..ya no puedo creerte.." como solemos hacer últimamente en todos los saraos ( junto con " desnudas y en la cama..")
Mi querida Di no quiere llevarnos a la fiesta de después, dice que los que van son unos casposos, pero hija, pegarle un par de besitos y algo más si se deja, a nuestra malú, pues como que apetece..no?? Todavía recuerdo cuando empezó su carrera y se comentaba que podía entender..yo lo sigo pensando..pero Di dice NO! como siempre sentencia cuando detrás de algún artista ronronea la palabra homosexualidad..

En fin, que a pesar de su anorexia ya superada ( como me gustan a mí los kilitos de más..) me encanta ella y su voz ( lo de las canciones..pues un poco pasteleras para mi gusto pero es lo que hay..)
See u 2night!


miércoles, 6 de junio de 2007

Breves Relatos. 1996. Ilusiones

Aquella noche todo cambiaría. Sin poder imaginármelo, lo que ocurriría durante esas horas, iba a alterar el camino que inicialmente estaba marcado para mi.
A lo largo de la vida todos tenemos momentos puntuales, circunstancias claves que nos marcan haciendo que nuestra historia vaya tomando un determinado rumbo en un determinado momento.
Yo no era una chica feliz en aquellos años, acababa de terminar mis estudios de derecho y si ya durante ellos no me aportaban nada, al finalizarlos me quedé mas vacía todavía ...Estaba perdida como mucha gente de mi edad en esa época, que malgasta unos años estudiando y tiene la agria sensación cuando finaliza, de que no cree que aquello mereciera la pena.
Con mi novia no iban bien las cosas, ella ensimismada con sus cosas y yo con las mías..tenía la sensación de que no me prestaba la suficiente atención...probablemente esa percepción fuera errónea y si que lo hacía, pero muchas veces no es ni la cantidad ni la calidad sino simplemente recibir aquello que necesitas...

Aquella noche la conocí. No me llamó particularmente la atención, como normalmente me ocurre. Mis amigas estaban todas revolucionadas, mira! son americanas, y son jugadoras de basket..
Vaya petardas, pensé yo..y encima americanas, que pereza...pero a medida que el whisky corría por mis venas, apareció mi lado extrovertido y mis ganas de practicar algo de inglés..total, la noche no daba para mucho más.
Estuvimos charlando todas, riéndonos, mirándonos hasta que llegó la hora de despedirnos. Ellas nos dijeron que fuéramos a su partido de la mañana siguiente. Todas mis amigas dijeron un por supuesto al unísono y así quedamos.
Se fueron, pero a los cinco minutos, volvió a entrar una de ellas y me dijo que saliera un segundo fuera. Con cara de asombro y curiosidad salí de aquel garito preguntándome que era lo que pasaba. Una vez fuera vi que una de ellas me estaba esperando.
Vienes mañana, no? Me dijo. Claro.., supongo.. contesté. Me miró tímidamente y susurró a mi oído que yo le gustaba y que realmente deseaba verme al día siguiente. Le conté que tenía novia pero que haría lo posible por ir a ver el partido. Nos miramos nuevamente a los ojos durante unos minutos, sin hablar, hasta que finalmente me despedí.
Al día siguiente fuimos al partido, mi querida novia no quiso venir ( que raro...si me lees ya sabes que te quiero y te adoro!! ). Al terminar decidimos ir todas a tomar algo. Cuando la noche iba tocando a su fin, me empecé a dar cuanta de que iba a tener problemas.
Como muchas veces suele ocurrir en las rupturas, te queda la rara sensación de que igual no es el final y que todo puede arreglarse...y a pesar del doloroso momento, no sabes que fuerza es la que te empuja a romper con tu estabilidad emocional y seguir a otra persona que apenas conoces. No sé por qué extraña razón decidí dejarlo todo y comenzar con ella.
Durante el tiempo que duró nuestra relación, fui feliz. Daba igual donde estuviéramos, unos meses aquí, otros por allá, recorriendo Estados Unidos, viviendo en su casa de N.Y, varios meses en Francia, sin saber donde estaríamos unos meses más tarde ni en qué condiciones...pero eso no importaba, lo importante era que estaba llena y era completamente feliz.
Los agobios de Madrid habían desaparecido, ya no me preocupaba a qué dedicarme ni en que rama especializarme, no me preocupaba decepcionar a mis padres porque querían otro tipo de vida para mi. No me angustiaba el futuro, solo deseaba vivir ese momento y disfrutar aquella maravillosa sensación.

Dos años después llegó el amargo final. Después de muchos meses sufriendo y preguntándome por qué las cosas no podían seguir así, asumí que aquello había acabado.
Aunque la recuperación fue lenta, no paré de valorar todo lo que aquella relación me había brindado, aun a día de hoy lo sigo haciendo, especialmente hoy.
Todas mis relaciones me han aportado muchas cosas positivas y sobre todo maravillosas personas que actualmente están a mi lado, pero quizás aquella relación me liberó de las cadenas que me maniataban y de todas las cargas que me aprisionaban y me amargaban. Provocó que mi vida tomara un rumbo diferente al que probablemente hubiera tenido.
Esta relación me enseñó a ser libre, a disfrutar de las pequeñas cosas, a vivir el amor intensamente, a seguir mis instintos, a enfrentarme al mundo, en definitiva, a abrir mis ojos que permanecían cerrados por el miedo a romper las reglas que tanto mi familia y esta sociedad me habían inculcado. A pesar del transcurso de estos once años y tener la mochila llena de decepciones, desengaños y por supuesto momentos inolvidables, tengo que recuperar la ilusión...la ilusión por soñar, desear, sorprenderme...será posible? Lo intentaré…
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